David Adán

MODRIC

Aprendió a jugar al fútbol en mitad  de una guerra y no tuvo una vida fácil

SUPERVIVENCIA

Luka Modric nació en 1985 en Zadar, Croacia. Tuvo una infancia muy dura. Superar una guerra, vivir a miles de kilómetros, ser rechazado por su físico en equipos de fútbol...

Antes de que estallara la sangrienta Guerra de los Balcanes, la familia de Modric tuvo que hacer 60 kilómetros  de viaje para que pudiese nacer su hijo.

El pequeño Luka vivía como refugiado en hoteles de la zona de Zadar. Allí empezó a jugar al fútbol, en los aparcamientos de los hoteles.

Entre sonidos de bombas y sirenas, Modric presenció un hecho trágico que le cambiaría la vida. Luka vio con sus propios ojos cómo mataban a su abuelo. Tuvieron que huir.

El dueño del Hotel Kolovare (donde vivía Modric) también era dirigente del NK Zadar, club donde empezó a jugar el croata desde pequeño. 

Allí entrenó durante muchos años  entre ruidos de guerra, caían unas 500 granadas al día por la zona. Estuvo  dos años sin electricidad ni agua, era muy difícil creer en cumplir tus sueños.

Cuando tenía 8 años, le rechazaron  del club de sus sueños (Hajduk) por ser muy flaco y demasiado bajo, pensaban que no tenía talento.

Con 16 años, ficha por el Dinamo de Zagreb, el club más grande de Croacia. El debut no llegó, pues le cedieron a la liga más dura de la región. Acabó en el Zrijinski, de Bosnia.

Al año siguiente, sale cedido al Inter Zapresic, en Croacia. En este equipo empezó siendo titular y fue convocado con la Sub 21 de Croacia con 18 años. Su club se coronó como campeón.

En su etapa en el Dinamo juega 73 partidos, en los que marca 22 goles y reparte 21 asistencias. Ya nadie decía nada sobre su físico, la calidad que demostraba era enorme.

"Solo puedo decir que nunca dudé  de mí mismo", comentó en Rusia. "Yo siempre creí que podía llegar aquí. Gracias a Dios es realidad. Eso no fue una barrera, sino una motivación extra.

En 2008, el Tottenham pagó 20M por él y comenzaría el salto definitivo a la élite. En el club inglés, juega un total de 160 partidos en los que marca 17 goles y da 26 pases de gol.

El Real Madrid apuesta por él. Modric ficha por el club blanco en 2012 por  un total de 30 millones de euros. En  las primeras temporadas es criticado  por el elevado coste de su traspaso.

A día de hoy, es considerado una de  las mayores leyendas del Real Madrid.  Ha jugado 450 partidos en total,  en los que ha marcado 34 goles  y ha dado 74 asistencias.

Sus toques de exterior, su visión de juego, su humildad... Ha ganado 5 Champions, 3 Ligas, 4 Supercopas de España, 4 Supercopas de Europa, 1 Copa del Rey...

Pero el mayor logro de su historia  lo conseguiría en 2018. Modric lidera una Selección de Croacia en la que consiguen colarse en la final del Mundial haciendo un gran fútbol.

El país se moviliza con el equipo  de fútbol, pero perdió la final contra Francia. A pesar de la derrota, todo  el país acudió a la celebración del 2º puesto y fue un momento bonito.

Este hito con Croacia y la gran temporada colectiva en el Real Madrid, hicieron que Modric ganase el Balón de Oro en 2018. El croata nunca perdió la sonrisa y llegó a lo más alto.

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