EL CEREBRO

Aitana Bonmatí jugaba al fútol con chicos hasta los 13 años... y quiere alzar la Eurocopa y su tercer Balón de Oro femenino

DE LA ROJA

Jorge Cuesta

Aitana Bonmatí está viviendo uno de sus mejores años y la Eurocopa sería la guinda del pastel. La mediocentro del Barça es fija para Montse Tomé.

Levantó los dos últimos Balones de Oro y podría hacerse con el tercero. La catalana está entre las favoritas si España sale campeona de Europa.

Aitana es un icono de la Roja, y hasta tiene un mural en su pueblo. "Gana o aprende, no pierdas nunca". Donde sí aprendió, según ella, fue jugando al fútbol con chicos desde pequeña.

Empezó a jugar en clubes femeninos por primera vez con 13 años cuando fichó por el Barça. Desde entonces, nada ha frenado la magia de Aitana.

Tampoco lo ha hecho una meningitis. Aitana fue ingresada tan solo unos días antes de la Eurocopa, pero se recuperó al mismo nivel que se fue.

Fue suplente ante Portugal y Bélgica, entrando en el once poco a poco. En el partido ante Italia, con la primera plaza en juego, volvió a ser titular.

Gran parte del pase a las semifinales ante Suiza lleva su nombre. Dejó una brutal asistencia de tacón a Athenea que le sirvió para ser nombrada MVP. 

No se arrugó tampoco ante Alemania en semifinales. Anotó el único gol en la prórroga y de nuevo salió elegida como mejor jugadora del partido.

Su polivalencia es un lujo para Tomé. Puede aparecer como interior por los dos lados del campo, sabe asociarse y anticipar. Es el cerebro de la Roja.

España está a un solo paso de sumar su primera Eurocopa, pero aún queda el último baile. A 90 (o 120) minutos de volver a hacer historia en el fútbol.