Sergio Giménez

Un tribunal falla a su favor después de que el club alemán le despidiese por apoyar a Palestina

EL GHAZI

AL MAINZ

GANA

El paso de El Ghazi por el Mainz ha sido corto pero muy intenso. Llegó libre del PSV en septiembre y duró poco más de un mes.

El club le suspendió por publicar contenido en Instagram con el lema pro-palestino “desde el río hasta el mar”.

Volvió a ser incorporado al equipo, pero cogió una baja médica y se reafirmó en sus ideales de nuevo por redes sociales.

El club rescindió el contrato definitivamente en noviembre. El Ghazi recurrió a la justicia ordinaria…

…y esta ha terminado fallando a su favor. Su despido queda anulado y el Mainz deberá reincorporarlo y pagarle 1.5 millones como indemnización.

Según el tribunal de Mainz, las declaraciones de El Ghazi se consideran libertad de expresión y el club no podía despedirle por ello.

El extremo de 29 años tan solo disputó 51’ minutos repartidos en tres partidos y dejó una asistencia como jugador del Mainz.

No es el único jugador que ha sido apartado por este conflicto. Atal, del Niza, también fue apartado por comentarios en redes contra los judíos.

Medios mexicanos vinculaban a El Ghazi con el Pachuca, aunque también tenía ofertas de Brasil y Estados Unidos.

Hace unas semanas publicó otro vídeo en Instagram donde decía: “Defiende lo que es correcto, aunque signifique quedarte solo”.

El Mainz, en cambio, está otra vez en el ojo del huracán. Su último fichaje, Kaishu Sano, ha sido detenido en Japón por una agresión sexual.

El club aún no ha tomado una decisión pero Sano, según medios japoneses, ha confesado el delito. Podría pasar entre cuatro y seis años de cárcel.