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Por Marc Fontrodona
BOBBY MARTINEZ
VIVIR DEL SURF SIN REDES NI COMPETIR
Con más de 40 años, Bobby cobra por surfear. Pero ni compite ni tiene redes sociales. Es un icono del surf libre.
Empezó, como la mayoría, por pasión. Fue 7 veces campeón nacional junior. Decían que era el próximo Kelly Slater. Y llegaron los contratos.
En 2011, en directo en el Quiksilver Pro New York, criticó el sistema de la ASP (ahora WSL) por anteponer el marketing a los méritos.
Le expulsaron. A pesar de ser un Top10 y de tener 4 victorias en el CT en su palmarés. Jamás volvió a competir.
Sunny Garcia le abrió los ojos: “Si él era campeón del mundo y no conseguía sponsors, ¿qué podía esperar yo?”
“Quiksilver, Billabong y Rip Curl nunca me miraron, no encajaba en su imagen de surfista californiano”.
Sí le miró Reef, que le ofreció hasta 1,2 millones por año. Los rechazó: “La fama y el dinero, muchas veces, no me hicieron feliz”.
Ha roto con varias marcas. No soporta que le digan qué decir, qué vestir o qué promocionar: “Prefiero irme antes que ser un títere”.
Monster, único sponsor fiel (15 años ya): “Nunca me pidieron cambiar, me dijeron que querían que fuera yo, con total libertad”.
“Las marcas buscan engagement, no surfing. Hoy, si no posteas, no existes”. Bobby no ha posteado nunca. Y existe.
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