Mariano Tovar

BONOBO

Y NO LA GUERRA

HAZ EL AMOR

Contrariamente a lo que se cree, el chimpancé no tiene la exclusividad de ser el animal más cercano al Homo sapiens.

Hay otro primate, el bonobo, qué está emparentado genéticamente con el hombre en un porcentaje similar al de los chimpancés: el 98.7% del ADN.

Los chimpancés son más populares porque protagonizaron los primeros hallazgos científicos sobre el uso de herramientas por animales.

Chimpancés y bonobos son capaces de resolver problemas con lógica, usar herramientas, comunicarse, trabajar en equipo, usar plantas medicinales…

Sin embargo, hay una diferencia fundamental: las sociedades de chimpancés son patriarcales, las de los bonobos son matriarcales y mucho más armoniosas.

Curiosamente, las sociedades humanas tienden a ser patriarcales en tiempos conflictivos y matriarcales en épocas de bonanza.

Los machos bonobos son tan agresivos o más que los chimpancés, pero se lo piensan muy mucho antes de agredir a una hembra.

Ellas hacen piña y unen fuerzas para parar los pies a un macho agresivo. E intentan resolver el conflicto con carantoñas. “Haz el amor y no la guerra”.

Los chimpancés se alimentan con más ansia y agresividad, los bonobos se reúnen alrededor de la comida, la comparten y la convierten en un acto social.

Los chimpancés empiezan un rompecabezas casi con ansia, mientras que los bonobos observan al humano antes de empezar para intentar tener alguna pista.

Al final, es como si el ser humano compartiera la competitividad con los chimpancés y la picardía con los bonobos. Buena mezcla.