Raúl Morán Casado

DEL ABISMO

A PRIMERA

Íñigo Sainz-Maza debutó en Primera con  su Racing después de años de sufrimiento

Si todo el recorrido que ha vivido  el Racing hasta volver a Primera estuviese personificado en alguien, ese alguien sería Íñigo Sainz-Maza.

Las rotaciones masivas contra el FC Barcelona propiciaron su debut  en Primera. Él y Mantilla resisten desde los días de Primera RFEF.

Tuvo una intrahistoria especial. Íñigo Sainz-Maza fue recogepelotas en  el Sardinero durante una visita  del Barça de Guardiola en 2012. 

Llegó al Racing tras jugar al fútbol en su pueblo, Ampuero. Vistió por primera vez la camiseta racinguista en el Alevín A, con 10 años.

Comenzó jugando como lateral derecho. Se reconvirtió hasta ser ancla del medio, con capacidad para robar balones y jugar hacia adelante.

Escaló categorías hasta debutar  con el primer equipo. Lo hizo ante  el Logroñés en Segunda División B  con 20 años, el 19 de mayo de 2019.

Ha vivido la peor época en la historia del Racing. El equipo cántabro estuvo cerca de desaparecer mientras Íñigo formaba parte del club.

Marcó su primer gol en un partido especialmente importante, ante  el Depor. Dio una victoria clave  al Racing para el ascenso a Segunda.

En octubre de 2024 tuvo una rotura del ligamento cruzado anterior de  la rodilla derecha. Pasaron 211 días hasta que volvió a jugar al fútbol.

Finalmente puede “morirse tranquilo”. Siempre soñó con ascender a Primera con su Racing. Dedicó el ascenso  a aquellos aficionados que asaltaron  el palco de la anterior administración.

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