{{description}}
Sergio Moraleda
RAYOS
ASESINOS
Es muy infrecuente, pero varios futbolistas han fallecido a causa de un rayo
⚡
Este reportaje contiene vídeos que pueden herir la sensibilidad del lector
+18
A mediados de febrero, Septian Raharja murió en pleno partido alcanzado por un rayo durante un amistoso en Indonesia.
El defensa de 34 años, del FBI Sunbang, llegó vivo al hospital, pero acabó muriendo por las quemaduras que le produjo la descarga.
Las probabilidades de morir por un rayo son remotísimas, de una entre tres millones. Es más probable morir golpeado por un coco. Pero ha ocurrido más veces.
A finales del año pasado, Caio Henrique, futbolista de 21 años del Santo Antonio de Patina brasileño falleció en pleno partido por esta razón.
En 2019, cuatro jugadores en Jamaica resultaron heridos por un rayo, y en 2016, murió un portero amateur del Melaka United de Malasia.
El peor de estos episodios ocurrió en 1998, cuando varios jugadores del Bena Thsadi de primera división congoleña, murieron por un rayo.
Los asistentes hablaron de brujería, pero lo que ocurrió es que los tacos metálicos de las botas formaron una cadena conductora de la corriente.
Recientemente, en Valladolid, también se precipitó un rayo sobre un campo de fútbol instantes después de que los jugadores lo abandonaran.
Según el meteorólogo Joel Cid, el hecho de encontrarse de pie en una gran superficie plana y mojada es otro gran factor que atrae a los rayos.
Los climas tropicales favorecen la aparición de tormentas. Por ello, estos accidentes suelen tener lugar en África, Sudamérica y el Sudeste Asiático.
Los rayos pueden contener hasta un millón de vatios, pero 30.000 son suficientes para causar la muerte a una persona si le alcanza directamente.
Un rayo puede detenerte el corazón, pero incluso cayendo cerca puede ser peligroso. El estruendo que genera al tocar tierra puede dejarte sordo.