Sergio Giménez

UN CURA

MUY JUGÓN

Philip Mulryne eligió el camino de la fe después de jugar en la Premier y aburrirse de los lujos del fútbol

La vida del futbolista profesional está llena de lujos y dinero. No a todo el mundo le gusta este estilo y algunos dan un giro radical.

Es el caso de Phil Mulryne. Era canterano del United y jugó cinco partidos con los ‘Red Devils’ antes de marcharse al Norwich.

Con el equipo ‘canario’ jugó 172 partidos. Fue aquí donde empezó a desencantarse del fútbol.

En sus mejores años llegó a ganar medio millón de euros por temporada y a salir con la modelo Nicola Chapman. 

Se aburrió de este tipo de vida, y al terminar su carrera decidió enfocar su vida en su fe en Dios, como cuando era niño.

En 2017 se ordenó sacerdote en la Orden Dominicana y desde entonces reside en la iglesia del Priorato de Santa Maria en Cork.

Ahora sigue, como puede, la actualidad del United. No tienen teles en el convento, y ve los resúmenes en una sala de ordenadores.

Peter Crouch dice en su libro "Cómo ser un exfutbolista" que cree que la vida de excesos a la que que arrastró a Mulryne fue el detonante de la decisión.

Jugaron juntos en el Norwich en la 03/04. "Tal vez fue pasar el rato conmigo en esos meses vertiginosos lo que le convenció de que necesitaba una nueva dirección en su vida".

No es el único caso en la Premier. Gavin Peacock, exjugador de Newcastle y Chelsea, ahora es pastor en Calgary, Canada.