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Andrés Pascual
Se terminó el caso Quincy Promes, el futbolista ingresa en prisión tras años huyendo de la justicia
PROMES
ACABA ENTRE
REJAS
En 2024, el ex Sevilla fue condenado a seis años de prisión por tráfico de drogas. Ya arrastraba antecedentes por apuñalar a su primo.
Militaba entonces en el Spartak de Moscú, lo que impidió su detención. Las autoridades holandesas no pudieron extraditarle desde Rusia.
El futbolista se negó a ir a juicio alegando “motivos laborales” con el Spartak. La fiscalía holandesa lo declaró en rebeldía.
En marzo del mismo año el jugador entró en una prisión de Dubái (Al Aweer), por darse a la fuga en un accidente de tráfico.
Según De Telegraaf experimentó condiciones inhumanas compartiendo celda con seis personas. Las violaciones son habituales allí.
Promes obtuvo la libertad condicional en mayo con la restricción de no salir del país. El Spartak rescindió su contrato de forma unilateral en julio.
El futbolista trató de “relanzar” su carrera fichando por el United FC de segunda división de EAU. Así, evitaba la extradición a Países Bajos.
En una entrevista reciente con RTL, contó que nunca sintió que estuviera huyendo. “Puedo ir y venir cuando me llamen, y luego seguir jugando al fútbol. Eso es lo que quiero”.
Hace unas semanas un Tribunal de Ámsterdam rechazó la solicitud del jugador para suspender la detención, y mantener la libertad provisional.
Como consecuencia, Promes fue detenido definitivamente con orden de extradición a Países Bajos. Deberá cumplir casi ocho años entre rejas.