GOSENS

EL POLICIA

FRUSTRADO

Fue rechazado en la academia  de policía porque sus piernas tenían una asimetría estructural

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Alejandro Sinate

A los 18 años, Robin Gosens no quería ser futbolista, quería ser policía. Aprobó los exámenes teóricos, pero  le tumbaron en el médico.

En las pruebas médicas descubrieron que tenía una pierna más corta que la otra y una asimetría estructural. Esa noticia dejó al alemán destrozado.

Con su gran sueño frustrado,  se matriculó en la universidad para estudiar Psicología y trabajaba  en una gasolinera por 8,50€ la hora.

Además, jugaba con sus amigos en  el VfL Rhede, en 6ª división alemana. Entrenaba dos veces por semana y los fines de semana eran para salir.

En su libro admite sin tapujos:  "Bebía alcohol antes de los partidos. Salía de fiesta los viernes hasta  las 3 y jugaba los sábados”.

Un ojeador del Vitesse fue a verle justo un día que había trasnochado. Le dijo: "Técnicamente eres un desastre, pero de físico: una bestia".

El alemán cuenta que, en su primera prueba en Holanda, el balón  le rebotaba 3 metros al controlar  y sus compañeros se reían de él.

Tras su cuarto año en Holanda,  el Atalanta apostó por él. En 2021  se convirtió en el defensa más goleador de la Serie A con 11 goles.

En 2023 se licenció en Psicología Su tesis va sobre la salud mental  y la ansiedad en el deporte de élite:  "El fútbol es una burbuja irreal”

Es el primer jugador en décadas  que llega a ser titular en la Selección Alemana sin haber pasado nunca  por un Centro de Alto Rendimiento.