{{description}}
En un pueblo de 1.000 habitantes, el Mjällby encabeza la liga sueca a falta de pocas jornadas. Su metodología rompedora puede llevarlos a Europa
CHAMPIONS
UNA ALDEA DE
Sergio Pérez
Mientras las principales ligas europeas arrancan estos días, la liga sueca es una de las que terminan en las próximas semanas.
Su líder es el Mjällby. Este equipo juega en Hällevik, un pueblo costero de 1.000 habitantes, a más de 500km de Estocolmo.
La vida en este pequeño pueblo gira en torno a la pesca y la agricultura. Y, si todo termina así, estará en Europa la temporada que viene.
La semana pasada ganaron al Malmö en su estadio. A falta de 10 jornadas, superan al segundo clasificado por cinco puntos.
Cada semana juntan a 7.000 almas en su estadio, y eso que Mjällby solo tiene mil habitantes. Han perdido un partido en todo el año.
El estadio está pegado a un camping y el camino para llegar es una peregrinación: está rodeado de rutas serpenteantes, aunque también se puede ir en barco.
El club se creó en 1939 y solo ha estado 17 temporadas en la máxima categoría sueca. Estuvo cerca de quebrar hace nueve años.
Una de las claves del equipo es su entrenador asistente. Karl Marius Aksum no había entrenado antes, pero su trabajo académico e ideas cautivaron al entrenador principal.
Tiene un Doctorado en Percepción Visual en el fútbol de élite y comparte sus ideas tácticas a través de sus redes sociales.
Escanea los movimientos que realizan las cabezas de los jugadores antes y después de recibir el balón, para analizar y mejorar el juego.
"Es una habilidad crucial en el fútbol moderno porque todo va más rápido y hay más presión". Ha cambiado por completo el juego de su equipo.
Han pasado de depender de los centros y las jugadas a balón parado, a mantener la posesión y convertirse en un bloque compacto.
Es el equipo que más goles anota y el que menos encaja en su liga. Su portero usa casco desde que tiene 15 años en honor a su ídolo Petr Čech.