Algo más de 289 kilómetros divididos en tres etapas, con una crono para comenzar, una etapa donde disfrutar de la emoción del pulso entre las fugas y los equipos con velocistas y la incógnita del viento; y una fracción final de alta montaña en el Sistema Central separan, en términos ciclistas, la localidad pacense de Herrera del Duque de la cacereña de Jaraíz de la Vera. La Vuelta Ciclista a Extremadura Femenina ya está aquí. La cuarta edición. Patrimonio. Naturaleza. Y deporte de primer nivel internacional. Comienza el espectáculo. La Vuelta Ciclista a Extremadura Femenina reunirá entre el viernes y el domingo a corredoras de hasta 23 países. Una serpiente multicolor de más de un centenar de integrantes con representación de hasta cuatro continentes. España es el país que más ciclistas tendrá en la línea de salida provisional, con 21, seguida de Francia (17), Italia (11), Australia y Bélgica (7), Países Bajos (6), Reino Unido y Alemania (5). Entre las representaciones más “exóticas”, Paraguay (1) o Uzbekistán (1). Ganadora de dos etapas en la pasada edición del Tour de Francia Femenino, reina de la montaña en una Vuelta a Extremadura 2025 en cuya general finalizó sexta, y con el zurrón de éxitos y buenas actuaciones de la temporada en curso ya abierto, la francesa Maeva Squiban emerge como uno de los nombres a seguir en esta edición. Squiban, que liderará el UAE Team ADQ, estrenó su palmarés 2026 en su primera carrera del año, el Trofeo Marratxi-Felanitx de la Challenge de Mallorca, y llega a Extremadura tras haber sido segunda en la general de la reciente Setmana Ciclista Valenciana. La gala, ganadora de una etapa con final en Cáceres en 2023, ha participado en todas las ediciones de la Vuelta a Extremadura disputadas hasta ahora. La italiana Elisa Balsamo, toda una campeona del mundo (2021) que portará el dorsal 1, la británica Zoe Bäckstedt, la belga Julie Van De Velde, la española Usoa Ostolaza o la neerlandesa Mareille Meijer, ganadora de la segunda edición de la ronda extremeña (2024), son otros de los nombres destacables de una lista mucho más larga de corredoras a seguir. La campeona australiana Mackenzie Coupland, en su estreno europeo de 2026, es un nuevo ejemplo. En clave española, en la formación emiratí, acompañando a Squiban, está anunciada la madrileña Celia Torres, hermana de los ciclistas Pablo y Jaime Torres y que, desde la estructura Development Team, va a afrontar una de sus primeras experiencias internacionales. En el Movistar Team, junto a Meijer, la riojana Sheyla Gutiérrez acude con la ambición de seguir dejando atrás un 2025 difícil. En la selección española competirá la abulense Inés Cantera, quien regresa al ciclismo con nuevos bríos tras tres años alejada de la competición. La exciclista Dori Ruano colabora intensamente con la organización de la Vuelta Ciclista a Extremadura Femenina desde su primera edición. La salmantina, quien también ejerce de embajadora de La Vuelta a España femenina, ha visto el nacimiento y el desarrollo de la prueba desde un 2023 cercano que, sin embargo, en muchos aspectos queda lejos. “Ha sido un ascenso meteórico”, sonríe. La carrera deportiva de Ruano vertebra La vida como deporte de fondo (Libros de Ruta, 2025), un libro coescrito por Jorge Matesanz que trasciende su propia trayectoria vital para dibujar con precisión la evolución del panorama ciclista femenino en España en las últimas décadas. Y en ese periplo Extremadura tiene mucho que decir, especialmente en el último lustro, con el proyecto, la creación y el embastecimiento de la Vuelta Ciclista a Extremadura femenina dentro de un concepto paritario del deporte de la bicicleta. “El primer año fue difícil. Prueba nueva, sin ningún tipo de fama, que además coincide con el arranque de las clásicas en el norte… Y además con estructuras deportivas femeninas que, al contrario de las masculinas, entonces no tenían la capacidad o los medios para doblar pruebas en el calendario. Un año difícil, pura pasión. La Federación puso mucha pasión, mucho cariño. Y salió muy bien. Después el boca a boca hizo el resto. Los equipos que vinieron el primer año le hicieron una gran publicidad a la prueba, poniendo en valor organización, recorrido, seguridad, hoteles… El segundo año fue muchísimo más fácil” recuerda Ruano sobre los primeros pasos de la ronda extremeña. La de 2026 será la cuarta edición, la segunda dentro de la categoría UCI 2.1 WE, una biografía aún corta para muchos, pero con muchísimo trabajo detrás. Tanto que la Vuelta a Extremadura ya se encuentra en una posición privilegiada dentro del imaginario colectivo de las pruebas ciclistas por etapas. “Adoro esta tierra, soy una enamorada de esta región”, admite la salmantina; “pero realmente creo que la Vuelta a Extremadura Femenina no tiene nada que envidiarle a una gran vuelta a nivel organizativo. Y un gran ejemplo lo tenemos en la capacidad de adaptación. En las dos últimas ediciones la climatología ha hecho de las suyas y ha obligado a afrontar modificaciones en etapas. El equipo de Azucena Lozano y Julián Pozuelo han sido capaces de sacar la carrera ante cualquier imprevisto, mostrando una gran capacidad de previsión y teniendo siempre en la recámara un plan B e incluso un plan C al plan A. Y luego la cobertura de la Guardia Civil, o la de Protección Civil en los pueblos…”.”La Vuelta cuenta con una organización excelente, aquí hay mucha cooperación y mucho diálogo entre todas las partes. Y al final todo eso los equipos lo ven, lo valoran, le dan credibilidad a una organización, aplauden su seriedad… Esta edición “compite” con la Strade Bianche, una clásica de primer nivel, y el pelotón participante en la Vuelta va a tener un tremendo nivel”, concluye. La Vuelta a Extremadura es sinónimo de fiesta para los enclaves que reciben la carrera. No importa cuál sea la categoría, las pruebas ciclistas siempre son un hilo argumental en torno al que se vertebran diferentes actividades de índole cultural, folklórica o educativas. La edición 2026 de la ronda femenina no va a ser una excepción. La caravana viajará por la geografía extremeña acompañada por el programa ‘La Cultura está de Vuelta’, gracias al cual las localidades que acojan las líneas de meta serán el escenario de una serie de conciertos con los que se apoya el talento regional y la música en directo. El proyecto ‘La Cultura está de Vuelta’ está impulsado por el Centro de las Artes Escénicas y de la Música de Extremadura (CEMART) en colaboración con la Consejería de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deporte. Después de las ceremonias de premiación de cada etapa, el podio acogerá las actuaciones de música. El viernes día 6 de marzo, en Herrera del Duque, tocará Sergio Cepeda. El sábado día 7, en Fuente del Maestre, actuará Sara Pablos. El domingo 8, en Jaraíz de la Vera, será el turno de Swing To ni Song. Ciclismo y música. Una combinación histórica. ¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí