Tres días después de anunciar en redes sociales que dejará el Rayo Vallecano una vez que finalice la temporada, Trejo pasó por el programa ‘El Camino de Mario’, del canal de Youtube de Mario Suárez, comentarista y exjugador del Atlético y Rayo entre otros equipos, para hacer un repaso de su carrera y la actualidad del equipo franjirrojo, tras más de 300 partidos vistiendo la camiseta del equipo madrileño. Su decisión. Pienso que las etapas están para comenzarlas y terminarlas de la mejor manera. En este club creo que he cumplido esas etapas. Siempre he dicho que cuando no me viera al 100% lo iba a decir y creo que este año teniendo la Conference que para mí es un regalo y haberlo conseguido con el club de mi vida es algo impensable. Creo que hacerlo de esta manera es lo más adecuado. Extrañaré el día a día, los compañeros, pero con muchas ganas de lo que pueda venir. Otras experiencias o seguir. 50 y 50, lo ideal es seguir en el club. Ellos ya saben mi intención, lo he hablado con el presidente, con Cobeño. Ahora está en su lado, a ver si se puede agilizar todo porque me encantaría. Siempre he dicho que me gustaría retirarme aquí, pero también me veo jugando en otro lado. Balance de su carrera. Para mí es increíble. He pasado más tiempo en España que en Argentina, eso quiere decir mucho. Me costó al principio, pero la gratitud es grande por haber conseguido tantas cosas en diferentes lugares. Iñigo Pérez. Siempre lo digo, hemos tenido charlas que me hubiera gustado que me dirigiera con ocho o diez años menos, porque veo como analiza al jugador, al perfil y lo personaliza espectacular. Ya se está viendo como está el equipo y la mejoría que hemos tenido. Último partido en Vallecas. Voy a estar temblando. No hay día que no juegue de local y no se me ponga la piel de gallina. Sus inicios. Al principio hacía ciclismo. El fútbol lo conozco a los nueve años por un amigo y a partir de ahí empiezo a jugar. En Boca entro porque mi padre tenía un primo en Buenos Aires, me llamó por mi cumpleaños y me consiguió una prueba. La hice, me llamaron para otra en septiembre y me dicen que me incorpore en enero. Boca. Estoy desde los 12 a los 18. Estaba Macri de presidente y nos ofrecen a mí y a cuatro compañeros un contrato de diez años de duración. Se me acercó un representante, en esa época estábamos necesitados y firmo con él porque me promete que tendremos casa… Me dice que me consigue una prueba en España. Jugué un partido con Boca, metí un gol y se suspendió el partido. Familia. Mi familia es trabajadora, no nos ha faltado nada, pero no recuerdo tener juguetes. Trabajábamos los cinco hermanos en una rotisería, teníamos toda la maquinaria en la habitación. Terminábamos de trabajar a las 3 de la mañana, el sábado yo jugaba a las 9. Era complicado pero era nuestra solvencia para poder salir. Eso me empujaba para decir, si sirvo para el fútbol esto lo quiero cambiar. Las veces que lloraba, mordía la almohada y me decía que no podía volver. Esa luz o esperanza era yo. España. Primero voy al Sevilla B, estoy tres o cuatro días con ellos. Jonás nos dio entradas para ver al Mallorca y me cruzo con Nando Pons. Después del partido nos vimos y me dice, entre el Sevilla y el Mallorca que has visto, con qué te quedas. Iba al primer equipo y le dije que si me daba esa opción… Al principio fue duro porque todo lo que me había prometido… le alquilaban la casa a alguien, no teníamos vajilla. Con el tiempo me doy cuenta de que todo el negocio se lo lleva él. Yo estuve a punto de dejar el fútbol porque veía que, si no, mi familia no saldría adelante. Me convenía salir de Mallorca, salgo un año a Elche, Rayo y aparece el Sporting y me compra. Elche. Para mí era bajar a Segunda, que no me importaba. Lo que quería era jugar, que me conozcan en España. Siempre agradecido. Rayo. En ese momento era un ejemplo porque se decía que se pagaba más que en Primera, que te cuidaban. Y a mí me dura dos semanas. Estuve un año sin cobrar. Yo estaba cedido, pero me pagaba el Rayo. Y aun así, el ascenso. Sandoval tiene mérito porque emocionalmente sabía llegar al jugador, sin mentirte. Vallecas. Me recordaba mucho a Santiago. La cercanía que había entre el jugador y la afición. Eso lo hacía atractivo para poder estar mucho tiempo. Sporting. Me voy al Sporting porque el Rayo entra en Ley Concursal, el Mallorca no contaba conmigo y el director deportivo del Sporting viene un día a Vallecas, me espera y me dice que tienen intención en que vaya. Si hubiera podido quedarme en el Rayo lo habría hecho. El Sporting es un equipo super organizado, la masa social, el estadio… increíble. Estaba Preciado. Era directo. Clemente era muy chistoso. Toulouse. El club necesita vender y tengo dos opciones, Olympiakos o Toulouse. Elegí la mejor oferta para el club. Fue muy difícil, el fútbol es físico, no estaba acostumbrado. Verratti y Ben Arfa me sorprendieron, Fekir… Vuelta al Rayo. Tenía un problema familiar con uno de mis hijos, creo que nadie lo sabe. Era primordial. Vallecas es mi casa. Capitán. Son palabras mayores. Convives con el conflicto, tratas de ser nexo entre los compañeros con el club. El tiempo que he estado creo que he dado todo y cuando no me he sentido capaz, he dado un paso al costado. Lo hablé con el presidente y Cobeño y les dije que mi manera de funcionar era de una manera y si no cumplían yo daba el paso. Yo les decía, si quieren que defienda su empresa, esta gente está pidiendo esto. Nos merecemos un trato mejor. Pero bueno estoy tranquilo porque todo esto lo hablé con Cobeño. Fallecimiento de su padre. Me llegó un mensaje a las 2 de la mañana. Me llamaban y no podía hablar. A las 6 bajo y fue lo peor. Uno se lo espera, pero cuando llega, te dan ganas de vomitar, tienes sudores fríos… Agarré fuerzas de donde no hay. Gracias a mi padre pude llegar a jugar. No hay un día que me haya dicho te quiero, pero yo sé que su forma de querer era otra. Él hablaba muy bien de mí. Me hubiera gustado que me lo dijera a mí. Odiaba que me fuera a ver, porque aunque marcara, parecía como que le estaba fallando. Tres ascensos con el Rayo. El más especial es el de Girona, porque habíamos perdido en Vallecas. Remontamos y sufrimos. Ya quedamos pocos de ese momento. Martín Presa. Mi relación con él es normal. Le saludo normal. Hemos tenido nuestras cosas, pero le he dicho todo lo que creo. Le decimos que debe cambiar para que el Rayo crezca. No tiene que ser solo un mensaje, tiene que ser hechos. El día de la firma de renovación el presidente no se presenta. La firmo con Cobeño a las 08:00 y a las 08:30 estaba entrenando. ¿Debe cambiar para que el Rayo crezca? Se lo decimos siempre al presidente. No te olvides de la cantera, no te olvides del femenino, no te olvides de los trabajadores. Yo estaría al lado de él y le haría ver muchas cosas. El día del partido con el Oviedo. Cuando lo vemos, nos damos cuenta que era imposible. Era muy difícil. Sacamos el comunicado porque pedimos muchas cosas y nos sentamos en el vestuario y nadie dudó. Lo que hacemos deportivamente… con pocas herramientas. El estadio, ¿fuera de Vallecas? Yo me quedaría, llegaría a un acuerdo, lo remodelaría, modernizarlo. Moverlo sería un error, porque es el corazón de todo. Míchel. Lo peor como entrenador de Michel es que era demasiado noble. Lo mejor la humildad. Paco Jémez. Cuando nos gritaba Paco Jémez temblábamos todos. Recuerdo que tras una bronca le quería hablar y la lengua se me metía para atrás. Pero después del partido te daba un abrazo en el campo y te lo querías comer. Como técnico te impone mucho. Iraola. No me imaginaba el potencial de Iraola. Tácticamente era un superdotado. Lo malo es que era poco expresivo, no hablaba mucho con el jugador. Sandoval. Fue el que mejor me entendió como futbolista. Situación del Rayo. Dentro de lo malo, hay que ver la parte buena que es que con poco sale para adelante. Tenemos que agarrarnos al grupo Messi. Lo es todo para los argentinos. Es es muy cercano. ¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí